Monday, July 7, 2008

Mi Hija Se Fue De Casa

“Parentes plus amant filios, quam e contra” Los padres aman a los hijos mas que los hijos a los padres. ARISTOTELES

¿Qué oscura y recóndita razón posee el instinto humano que, al salir a la luz, despliega su ominosa presencia oscureciendo totalmente al radiante sol que ilumina el inmenso campo donde brota el pensamiento y, cuyas raíces, nutridas por el manantial de la conciencia dan esa floración de entendimientos que forman la personalidad? ¿Es así como lo dispuso el Creador? ¿Dónde queda, entonces, la maravillosa potencia del alma que nos mueve a la bondad, paz, ternura y concordia?

Estas preguntas recorren con rapidez el interior de mi mente buscando una respuesta, y la encuentro en un rincón, empolvada y frágil, como esas hojas de libros antiguos que permanecen guardados. La tomo con cuidado para no perder las palabras ahí escritas y comienzo a leer los conceptos ahí archivados durante los años de mi existencia: “La naturaleza dispuso cerca de las dos fieras mas importantes del hombre como son el instinto de conservación y preservación, un sin número de actos reflexivos que, alimentados convenientemente con sabiduría pretenden dominar el ímpetu brutal de estas monstruosidades naturales. Más distante, está la voluntad cuya actividad depende, además de la personalidad, de otros componentes que emanan del interior misterioso de donde nace la vida.

Alimentado por el fuego de las hormonas, brota el instinto que impulsa la acción concreta sin el freno de la reflexión ni de la voluntad porque éstas, no poseen la fuerza necesaria para dominarle, aún no han crecido en el poder del conocimiento del hombre quien debería de ser más racional como libre. Así, de esta manera sujeto por una potencia mayor, se deja arrastrar sumiso y sin oponer resistencia alguna hacia actividades animales, es decir, hacia actos sin el freno de la razón.

El hombre, es un ser racional libre, porque reflexiona y elige conscientemente; sin embargo, cuando se deja arrastrar por el instinto sexual, el de conservación, cuando bebe o se apropia del bien ajeno, está renunciando a actuar como un humano, es decir con libertad; y, como el, tiene conciencia de lo que es la libertad ve con recelo cuanto pueda amenazar su libre autodeterminación. Por esta razón, entre el instinto sexual, por ejemplo, y lavoluntad, siempre existe cierto conflicto, mucha tensión..

Pienso que en el humano, por su naturaleza, hay actuaciones supra-instintivas como actuar, en el terreno sexual sin destruir el instinto sino mas bien integrarlo a la voluntad, a hacerlo con libertad y conscientemente; si no fuera así, actuaría siempre, como los animales, y ya dije, el hombre no es un animal, es una persona, conciente y libre.

Ahora bien, nuestros instintos nos empujan a actuar como ciegos, es cierto, unas veces hacia las pasiones; y otras, hacia el bien, por ejemplo si hablamos del instinto de conservación en el que, conciente o inconcientemente actuamos en nuestra defensa; no así como en el instinto sexual que la mayoría de veces solo es orientado a la búsqueda del placer quinético. Un gran valor ético es el de lograr que el espíritu domine sobre los instintos frenando las pasiones (ecrateia) y estimulándolos cuando son para bien (sofrosine) que es el dominio del espíritu sobre el cuerpo. Ambos términos son griegos.

De modo un tanto superficial, hice notar al principio de este escrito que una mente plena de conocimientos, le hace frente a cualquier situación instintiva ya se moderándola, anulándola o bien dándole rienda suelta de manera que cumpla a cabalidad una función natural con un fin determinado. Pero, ¿Qué clase de conocimientos precisamos para ello? En primer lugar, es de sobra sabido que, cuando conocemos la razón de las cosas, podemos eliminarla si la consideramos nociva o aceptarla si es benéfica. El problema está en que no nos conocemos, no tenemos noción de lo que somos y nos dejamos arrastrar por emociones, reacciones diversas orgánicas de naturaleza instintiva que conllevan a la búsqueda o la obtención del placer. No oponemos resistencia a estos actos y actuamos como las bestias, por lo que es imperativo saber quienes y que somos; cual es nuestra verdadera naturaleza, cómo se desarrollan mis funciones etc.

El niño, desde temprana edad ejecuta actos de índole sexual en los que percibe placer; y, continúa haciéndolo si no lo impedimos de alguna manera. Se palpa los genitales habituándose a ello porque percibe agrado. Desde muy temprana edad, a los cinco meses, cuando el pequeño aprende a tomar las cosas, manipula sus órganos genitales especialmente la cabeza del pene, y es a los tres años, cuando ellos ponen mas atención a sus genitales buscando placer sexual ya sea manoseando su glande o el introito en las niñas. Hay una curiosidad sexual de conocer su sexo y el de sus padres.

Entre los cuatro y seis años de edad, los niños practican comportamientos relacionados al sexo como rascarse o tocarse la zona genital frotándose rítmicamente, poniéndose objetos y frotándolos, ocasionalmente moviendo todo el cuerpo, endureciendo y poniendo rígidas las extremidades, a veces apretando objetos colocados entre las piernas; ya respiran irregularmente se ponen rojitos de la cara y sudan. Esto, se considera normal en esta edad aunque casi siempre los padres exageran y castigan al niño por ello. No es correcto hacerlo sino llamarles a la atención diciéndoles que “eso” no es bueno, que daña, es antihigiénico, etc. Es anormal cuando lo hacen después de los cinco o seis años, de manera premeditada; entonces, hay que distraerlo de alguna manera, y sobre todo, enseñarle a que domine estos impulsos, siempre hay palabras para ello cuando se tienen estas nociones. Nunca, entiéndase bien, nunca se debe castigar a un niño por esto porque lo esta induciendo a que haga lo contrario, a que lo siga haciendo porque en todos los pequeños hay esa curiosidad y ese deseo de llevar la contraria a sus padres para “ver que pasa” “por qué no debe hacer esto o aquello”.

Se ha visto que los niños pequeños se masturban menos cuando reciben mimos, caricias o abrazos adicionales durante el día por lo que recomiendo que dispongan de una hora cuando menos para brindarles todo tipo de manifestaciones físicas de afecto.

Como ven, es aquí donde empieza nuestro trabajo con los hijos, no dejándoles a la deriva, no abandonándoles a su suerte, estando siempre con ellos ayudándoles a analizar sus reacciones, emociones, experiencias etc. Pero continuaré con mi exposición de cómo hacer que la persona desde que empieza a vivir, haga conciente sus reacciones a los estímulos sexuales.

En la actualidad, los niños están expuestos a toda clase de información sobre el sexo a través de la TV que, cuando llegan a la pubertad, creen estar perfectamente familiarizados con el tema y se piensan capaces de darnos clases al respecto, sin embargo, tocar abiertamente este tema haciendo énfasis en que adquieran la esencia de este conocimiento es lo mejor que un padre puede hacer. Hay que documentarse. Todo padre debe de hacerlo porque en este tiempo se debe de tener una acertada información sobre sexo en los jovencitos que creen conocer mejor y a fondo lo referente a sus genitales. Desgraciadamente cuando los niños nos hacen preguntas, no les respondemos o dejamos que la mamá, les explique; torpes, rehuímos la responsabilidad. -¡Ve con tu mamá, ella te dirá lo que quieres saber! –le decimos a nuestra hija quien, desilusionada se va y no a hablar con su mamá sino con las amigas que la desorientan mas.

¿Ya hablaste sobre la menstruación a tu niña de ocho años? ¿Por qué no lo has hecho? ¿Crees que no es tarea tuya? ¿Ya le explicaste a tu varoncito lo que es una eyaculación? Porque hay que hacerlo, desde muy temprana edad se le acostumbra a tener confianza y comunicarse abiertamente, sin cohibirse, como si estuviese hablando con otro compañerito. Cuando le hables de esto, hazle saber que el cuerpo pide, pero no siempre hay que satisfacer estas necesidades, cuanto más se contenga se hará más hombre, algo por el estilo. Esto siempre da resultado. ¿Qué debo de hacer, papá cuando mi pene se pone erecto? – me pregunta un niño de nueve años – Bueno, ve a orinar cuanto antes, hay que saber dominarse…A los pocos días me dice: -¡Papá, papá, hice lo que me dijiste y me dio resultado…! Sus hijos deberían saber lo siguiente:• Las jovencitas adquieren una forma más redondeada, especialmente en las caderas y piernas.• Los senos de las jóvenes se hinchan y luego aumentan de tamaño.• Las señoritas y los jovencitos empiezan a tener vello púbico y en las axilas; el de las piernas es más grueso y oscuro.• En el muchacho, el pene y los testículos aumentan de tamaño.• Los jóvenes tienen a veces poluciones nocturnas, es decir, eyaculan mientras duermen.• Una vez al mes, el revestimiento uterino de las señoritas se llena de sangre para prepararse para un óvulo fecundado. Si no se produce la fecundación, se producirá el período. Si se produce la fecundación, ella quedará embarazada.• El período puede durar de 3 días a una semana, ellas pueden utilizar compresas (paños) o tampones para absorber la sangre. El caso es llenarles la computadora de su mente con datos correctos, fieles a la verdad, con la mira de que comprendan que se es todo un hombre cuando hay autodominio, y que se auto-controlan aquellos que han logrado atesorar sabiduría. Se le puede llamar “hombre” a alguien con un par de testículos, pene, y con todas las características físicas masculinas, pero dista mucho de serlo. Es mucho más hombre el que sabe más. Lo mismo ocurre con las hembras. La mayoría de ellas, se “creen” muy mujercitas porque son bellas, tienen buen cuerpo y son admiradas. Al respecto, les digo lo siguiente: Muy bella puedes ser y seguramente te admirarán los hombres, toda clase de hombres comenzando por los de mas baja calidad; en cambio, si eres una persona culta, con una buena y adecuada preparación intelectual; entonces, te diré que en verdad eres bella, y te admirarán con limpieza, respeto y finura aquellos que gozan del mismoprivilegio cultural tuyo. Podrá acercarse a ti un patán, pero jamás tendrá acceso a tu afecto o simpatía. Se es mas mujer cuando se tiene una refinada y firme educación. Lograrás mirar, “desde arriba” y no al nivel del suelo a la manada corriente y vulgar…El carácter monógamo que por naturaleza posee una hembra la hace más fuerte, más resistente a la promiscuidad; si una se vuelve promiscua es simplemente por ignorancia, carece de conocimientos para auto controlarse. Entiéndase por promiscuidad la mezcla, confusión, la convivencia en todos los sentidos con personas de distinto sexo. Promiscuo, se le llama a la persona que tiene relaciones sexuales con otras varias.

Hoy, se usa que una debe de dejar la virginidad cuanto antes” –dijo una jovencita- Y le contesté: Hoy, hay mas ignorancia que antes y se le da predominio a la bestia humana que tiene la tendencia a satisfacer las necesidades del cuerpo antes que las de su alma y mente. –No se que me quiere decir- respondió. ¿Cómo vas a saberlo si eres una perfecta ignorante? La virginidad (la pureza, la inocencia, la limpieza, el pudor) es algo que esta en la mente y no en una membrana, no en el himen, que es lo que gran cantidad de mujeres tristemente creen. ¿Qué significa esto? Ignorancia sobre la propia naturaleza femenina. Muchas piensan que es importante descubrir por sí mismas lo que deben hacer o no con su cuerpo. - Mamá-, se escucha en boca de muchas jovencitas, - déjame a mí misma que lo descubra. Descubrir ¿qué? ¿Lo que destruye tu propia dignidad?, es mejor que descubras cuan fuerte eres, cuanta cultura posees para hacerlefrente a un apetito sexual avasallador, para darle prioridad a tu preparación intelectual en la vida. Ahora bien, si eres una mas de la manada mediocre, está bien que pienses así, pero, debes de recordar que eres una persona sumamente especial y no una patana, una cualquiera. El hecho de ser distinta a las demás no te hace menos, no te rebaja, al contrario, te dignifica, te hace superior…y sobre todo, la admiración por ti, no será superficial sino que vendrá de lo profundo de quienes te vean y conozcan.

Si de veras me quieres, demuéstramelo” Dice el joven a la enamorada que ignora su valor. ¿Cómo te lo demuestro?, -Bueno, siendo mi mujer. Ella, ve la oportunidad de “quitarse de encima” su virginidad que es un tropiezo para “gozar de la vida” y, accede. La pobre tonta tiene temor de perder al “niño bonito” que se encontró y sueña que de esta manera, entregándose a él, lo conservará para siempre; mas no sabe la ilusa que así es como lo perderá antes de lo que imagina, porque éste, se cansará, se aburrirá de ella y la dejará por otra que él considera “mejor”. Y ella, se buscará otro, y otro y otro transformándose, aunque muchas no lo crean o definan así, en una prostituta clandestina más de la ciudad.

Mi hija se fue de casa, huyó con su vago bonito. Su instinto bestial fue mas fuerte que el amor de la familia, que sus estudios maravillosos, que el cariño limpio y sagrado de sus hermanas, de sus sobrinitos que la vieron con afecto respeto y realeza. Para ella, de nada le sirven ya los recuerdos aquellos en que sus padres, abatidos al verle enferma se endeudaron para poder llevarla a la mejor clínica; se olvidó de aquellos vestidos preciosos que su madre le compró una vez para que se viera mas linda; y su fiesta de cumpleaños, y el dolor que nos causaba verla sufrir. Todo el esfuerzo por conquistar para ella un lugar, un sitio de honor y la estimación de sus compañeros de colegio fueron relegados de un manotazo brutal y sustituidos por una sucia y bestial relación entre dos animales que se creen “enamorados”.

¿Tendrá ella la culpa de esta vulgar situación? ¡Naturalmente que no! No es ella quien tiene la culpa de esto sino yo, su padre, y su madre también lleva gran parte, por no adiestrarla desde niña, desde que era una pequeña de escasos años, por estar “muy ocupados” en “las cosas de la vida” como conseguir dinero, objetos, cosas la mayoría de ellas inservibles, por estar siempre peleando, discutiendo por simplezas que bien se pueden arreglar o resolver con una platica civilizada; pero no, la niña se mantenía por ahí, jugando con sus juguetes de plástico, con sus muñecas, “entretenida” ,pasando el tiempo y sus padres, yendo de lado sin ver que esa personita, sentía cosas, sensaciones que hubiésemos podido controlar. Para colmo, cuando iniciaba su pubertad, vino la separación de sus padres. ¿Quién se acercaba a esta jovencita en esos tiempos amargos para orientarle, para dirigir sus pensamientos hacia planos de creatividad y realidad? , Nadie, siempre estuvosola mientras su cuerpecito se desarrollaba en medio de esa gamma de sensaciones para ella, entonces inexplicables o creyendo que comprendía todo lo que le estaba sucediendo. Hoy que la busqué, sin encontrarle porque se había ido del hogar, llorando por la frustración e impotencia ante esta tragedia que abate también a muchos hogares, comprendí el mal que le hice a mi pobre hija que en esta mañana, desorientada y violentada por un gigantesco monstruo dentro de ella le obligaba a abandonar lo mas precioso que un ser humano puede tener, una familia; empujándole al camino de la promiscuidad y suciedad. Sin importarle lo inmoral y peligroso de su conducta, se iba en busca de lo que, con un poco de continencia y sabiduría hubiese podido después, tener y ser, en este plano, verdaderamente feliz; porque, se es feliz, cuando tenemos una meta firme que perseguir, cuando sabemos que estamos actuando concientemente y bien, cuando nos damos cuenta que somos fuertes, como héroes que tuvieron la osadía de vencerse a si mismos. Mi hogar, quedó solo, sin ella. Sus cosillas de señorita, por ahí, abandonadas, también solas como yo me sentí en esos momentos amargos, sintiendo un sufrimiento atroz al darme cuenta de mi fracaso, porque un hombre cuando sabe que ha fallado, se avergüenza de si mismo, aún sabiendo que Nuestro Dios siempre perdona a sus hijos, me llené de amargura al comprender que fui incapaz, inútil, torpe, ignorante…

Ya volverá – me decía – y, cuando lo haga, la perdonaré y le pediré que también perdone a su papá por no haberle orientado, por no haberle adiestrado en la ruda batalla contra enemigos tan poderosos como son los instintos humanos. Quizá no me hable, avergonzada de su conducta, pero, con la esperanza de que el tiempo sana toda herida, también callé agradeciendo a mi Padre Celestial por la experiencia, que, aunque cruel, me habrá e servir para que mis hijas menores no pasen por lo mismo; me servirá para poner en este papel las amargas conclusiones que conforman una verdad sin adornos, cruda, simple, objetivamente ubicada para que quienes nos comprendemos humildes, sepamos aprovecharla. Ahora, hay en mi hija a una mujer que precisa de apoyo y de presencia paterna, de un amigo que, desinteresadamente le adorne sus pensamientos ajados por el instinto, con el cariño mas hermoso y creativo que se pueda ofrecer.

La gente, quizá me vea con la ironía y el sarcasmo propio de las bajas pasiones que imperan en el plano de la oscura ignorancia; mas, es el precio que uno de papá tiene que pagar por haber sido irresponsable. Y dirán: “Miren, el que se creía distinto, hoy esta pasando por el fuego del mundo en que vive” , “Debe de seguir adelante” –dicen otros- “Así es la vida”, “Las hijas siempre pagan de esa manera”, “Cuando llegue, porque volverá, entonces, despréciala como se merece” “Así pagan los hijos” “Siempre nos dejan solos, para eso las cuidamos tanto” etc. Nada de esto tiene valor alguno. Lo único que sirve, es la nueva y positiva interacción con nuestra hija que no debe de ser de sobreprotección ni de rigidez, sino, lograr en ella un nuevo espíritu de responsabilidad y sobre todo que se inicie en el ejercicio del autocontrol. Seguirá, sin duda alguna, su amistad con el joven quien de hecho no la amaporquecuando uno ama a alguien, lo cuida, lo trata con el respeto que merecen las cosas buenas; éste, como ella, un par de ignorantes, confundieron el cariño bueno con el deseo sexual desenfrenado, de seguro aun esperan continuar su perversidad hasta que haya alguien que les oriente y lleve por un camino distinto.

Ciertamente que es absolutamente necesaria la interacción madre-padre-hija estableciendo o mejor dicho restableciendo un tipo de comunicación distinta a la anterior; ya no será la plática intrascendente o la broma, sino palabras que actúen como semillas en su mente, que lógicamente darán un fruto si estas palabras tienen una base científica. Es por eso que hay que aceptar nuestro error, reconocernos insuficientes y causantes de la desagracia, fracaso o el triunfo de nuestros hijos; si, no lo hacemos así, continuaremos quizá mas torpes e ignorantes que antes. Es preciso dejar el orgullo y la vanidad de lado y encarar las situaciones tal como son sin agregarles ni quitarles nada y preparar el “nuevo” camino de nuestra hija de una manera correcta, sin ostentaciones, lujos, ni falsedades sociales logrando en primer lugar, que ella reconozca su error y vea si tiene la capacidad de remediarlo con nuevas actitudes; y, en segundo lugartratandode olvidar el penoso momento pasado, extraer de él, toda la gama de experiencias que recogemos después de haber cometido una equivocación, levantar la mirada al cielo y seguir adelante.

De una u otra manera, estas palabras llegarán a su alma y se que alguna de ellas brillará siempre de manera que nunca la olvidará. Por eso, hija, te ruego que confíes en tu fuerza, siempre que esta provenga de tu interior donde mora Cristo; enfréntate a tus temores y sal, victoriosa; no dejes de entusiasmarte jamás y pide ayuda cuando la necesites o no sepas que hacer; lucha por ser tu mejor amiga y no permitas que fuerzas instintivas te derroten y hagan caer; aprende a no estar pendiente de la aprobación de los demás ni absorbas las responsabilidades de otros. Pon tus propios límites, sostenlos y toma riesgos; acepta los cambios que te ofrece la vida con ecuanimidad y sobre todo, no dejes que tu subconsciente sin el debido control, te haga hablar sandeces.

Valora tu intuición y planea cuidadosamente tu futuro después e haberte aceptado tal como eres. Disfruta de la vida de la manera más limpia y decente y no dejes que nadie, entiéndelo bien, que nadie te manipule. Y una cosa sumamente importante: no idolatres a persona alguna porque no se merecen tal veneración, solamente tu madre, tu padre llenan este requisito; pero, antes que nada, dobla tus rodillas, inclina tu cabecita e imagina que hablas con Cristo, con el Dios que todos llevamos dentro. Cuéntale tus cosas, tus preocupaciones y alegrías; se feliz con Él, ríete a carcajadas si es preciso pero que sea junto a Él; y, si lloras por alguna pena o error cometido, deja que sus manos divinas, como yo cuando eras una niña, te acaricie con suavidad tu cabeza y consuele con el mas puro y sincero amor nacido directamente del alma.

DR ALCIDES CABALLERO LOPEZ…Miércoles 24 de Junio de 2008